Del egoísmo
Existen personas que gustan de ayudar a los demás por lo que probablemente lo hagan cuando la oportunidad se les presente, ellos son los solidarios. Asi vemos estudiantes que se desvelan para regalar un tazón de leche caliente a algun anciano desvalido que duerme las frías noches de Santiago en los alrededores de la Vega Central. Otras personas gozan al sentirse superiores y en cada oportunidad tratan de demostrarlo con sus pertenencias, actos o dichos. Otras personas disfrutan al acumular dinero o especies materiales y dedican su vida a enriquecerse. ¿Qué tienen en común todas estas actitudes? Me atrevo a decir que lo que las iguala es que estan movidas por el egoismo. El egoísmo mas puro es, quizás, lo que motiva todos nuestros actos, aquel egoismo que sitúa todos los parametros en función de un solo objetivo: la satisfacción personal, pues si el medico que viaja a Africa a hacer caridad de verdad no sintiera que sus acciones ayudan a alguien y lo más importante, si no le importara el bienestar de los niños desnutridos africanos, podemos estar seguros que este medico no iria al continente negro a ayudar, en cambio dedicaria su tiempo (vida) a la actividad que mas beneficio personal le reporte. ¿Cuanta gente dona un par de billetes a la teletón durante las “48 horas de amor” bajo un falso desprendimiento, pero inconscientemente no será el deseo de sentirse triunfadores, solidarios y en definitiva buenas personas lo que las incentiva a donar? ¿Es necesario entonces que en cualquier acto de caridad quien ayuda reciba algo a cambio que haga “valer la pena” dicho acto? En mi opinión personal, sí. Porque si Alberto Hurtado no sintiera ese bienestar creando el hogar de cristo y en cambio le interesara mas bien el dinero, quizas no escucharíamos de el Padre Alberto Hurtado, sino que de don Alberto Hurtado, prestigioso abogado. Y es que si de verad Piñera quisiera ver un Chile mas justo (que es lo que predican todos y cada uno de los políticos) invertiria un cero de su fortuna en proyectos orientados a ese fin.
Se nos enseña de pequeños el cuento de O.Wilde, “El gigante egoista” mirando la parte bonita del mismo, la solidaridad, los beneficios de compartir, pero no se nos enseña a mirar que las acciones de los niños y el gigante estuvieron siempre motivadas por el interes del beneficio personal.
Situaciones similares las experimentamos a diario: “Coopere con bomberos, nosotros nunca le diremos que no”. Por supuesto, si algun dia necesito de ellos mas me vale que cuenten con los recursos para ayudarme, por eso deberia cooperar con ellos (porque nunca me diran que no).
Si lo que planteo fuese cierto ¿Existe la solidaridad como el concepto que utilizamos a diario?
PD. despues de escribir esto, siento una gran satisfacion.

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